Cuando comencé este blog decía que iba a tratar de varias cosas, entre ellas, de mis deseos de gozar de la vida. Muchas veces nos sentimos agobiados por los problemas diarios, el estrés laboral, los malos tratos de la gente que nos rodea, y se hace verdaderamente difícil encontrar un espacio de relax o de disfrute por fuera de tanta negatividad. Por eso, con mis afectos siempre tratamos de armar programas que nos permitan deleitarnos con algún gustito que nos haga un poco más dulce la vida.
Antes de ayer, con mi amiga Valeria organizamos una salida de chicas que incluyó un poco de arte y un poco de placer gastronómico. Les voy a contar lo que hicimos para que se tienten y nos imiten, qué les parece?
Primero nos tomamos el tranvía de Puerto Madero desde Independencia hasta Córdoba y viajamos disfrutando de la comodidad de este medio de transporte que, lamentablemente, solo funciona en ese circuito turístico.

Una vez en tierra firme, fuimos al Museo Fortabat (Olga Cossentini 141; frente al Yacht) y volvimos a sentirnos como en otro país ya que no tiene nada que envidiarle a los grandes museos del mundo, tanto sea por la colección en sí, como por su diseño arquitectónico.


Al recorrerlo, una no puede dejar de asombrarse al pensar que todo lo exhibido pertenece a una sola persona... Ante obras de Brueghel, Turner, Warhol, Dalí, Rodin entre otros, no dejábamos de sorprendernos por la calidad de los cuadros y la variedad de estilos que cada uno de ellos representa. Lo mismo sucedía al recorrer las pinturas de artistas nacionales: Quirós, Berni, Soldi, Fader, Pueyrredón, Quinquela Martín, Xul Solar, Pettoruti, García Uriburu, y muchos otros más. Pero para mi gusto, tal vez condicionada por mi profesión, el ala de objetos de la colección merece un destacado. Aquí podemos encontrar un mosaico bizantino del siglo V d.C, máscaras y estatuillas egipcias de todos los reinos y objetos griegos correspondientes a los siglos V y IV a.C. de altísima calidad. Para mí fue toda una sorpresa que tales elementos estuvieran en manos privadas en nuestro país. Es una excelente idea compartir con el público una colección de tal magnitud.
Una vez terminada la visita, salimos a caminar un rato por la zona pero con un destino prefijado... El Hotel Faena para tomar el té.


El espacio destinado para tomar algo en un clima relajado y distinguido a la vez, es The Library Lounge. Allí se puede organizar una reunión o festejo con amigos, tomarse una copa o simplemente, degustar un five o'clock tea como hicimos nosotras.

Si bien ofrecen un servicio completísimo a $75 por persona, con Vale optamos por reducirlo solo a las delicias dulces y dos blends de té verde con frutos rojos, muy apropiado para acompañar. Esta opción costó $66, que entre dos no resulta nada excesivo, no les parece? La verdad es que pasamos un lindo rato charlando en cómodos sillones, en un clima muy ameno, y rodeadas de objetos de diseño y vintage.
Al finalizar la tarde, nos despedimos felicitándonos por la salida que nos habíamos regalado, prometiendo repetirla pronto. Por eso quise compartirla con ustedes, para que al igual que nosotras se premien con un poco de arte y glamour, que nunca vienen mal... no les parece?
Un beso:>