domingo, 11 de enero de 2015

Golden Globe Awards 2015, mi podio

Esta ha sido una red carpet con pocas sorpresas de esas que nos dejan si aliento, pero a la vez casi todas las celebridades -inclusive Lena Dunham- lucieron muy bien. Pese a que no faltaron los típicos vestidos rojos, ni los blancos, negros o los azules -el nuevo clásico de las alfombras rojas-, los que se llevaron todas las de ganar fueron los trajes metalizados, y de entre ellos para mí estos cuatro primeros fueron los mejores...

Dos estilos diferentes pero ambos increíbles

Julianne Moore en Givenchy con plumas -un recurso presente en los GGA-, y Jessica Chastain con Versace y un escote que ya el año pasado fue tendencia. ¡Pelirrojas al poder!

En gris y plata, dos versiones con acento en escote y piernas

Jennifer López en Zuhair Murad y Dakota Johnson en Chanel. Sin dudas, ambos equipos para resaltar en la alfombra roja

Diosa Diane Kruger en este Emilia Wickstead plata que realza su silueta im-pe-ca-ble!

Estilo fourreau que también viene imponiéndose en las alfombras rojas pasadas, esta vez con toques metalizados...


Metales en color, diversos estilos pero mismo brillo en escena 


Azul en todas sus gamas, el "nuevo negro" de las red carpets

Maravilloso este Dior azul petróleo que luce Felicity Jones

Belleza en celeste

Una diva clásica, la siempre impactante Amy Adams que se lució en este Versace de impecable factura

Azul eléctrico con brillo y bordados 


Drapeado y con tajo para Cindy Crawford; con escote irregular que se transforma en capa en Nancy O'Dell, dos versiones del azul Klein -o Máxima- tan de moda en las últimas temporadas...


Minimalistas


Rojo pasión o bermellón; mímesis con la alfombra

Sin dudas, el mejor entre ellos

Allison Williams en un imponente Armani Privé, simplemente perfecta con ese cabello peinado hacia atrás y el maquillaje destacando sus ojazos. 

Dos opciones bien diferentes: revival de los 70's en Allison Janney y minimalista extremo para nuestra Luciana Pedraza.


No llegan al piso: largo midi para dos

No es santa de mi devoción y suele estar abonada a la sección de las "peores", pero este año Lena lo hizo, lució bien en este Zac Posen. Julianna volvió a demostrar su elegancia en este vestido de Ulyana Sergeenko 

Damas de Honor, dos divas que asumen su edad con charme y glamour: Jane Fonda y Helen Mirren rockean la alfombra roja como pocas, no les parece?


La otra cara del paso del tiempo: divino el vestido rojo bermellón; lástima que el rostro ya no refleja las facciones de Catherine Zeta Jones.



Polémicos

Dos bellos vestidos con estilismo de dudoso éxito. ¿Por qué? Por el enorme cinturón en el caso de Kate Mara y el excesivo bronceado en Heidi Klum; una pena, no creen?


Negro, apuesta segura para siempre. Desde los principescos...


Pasando por los sobrios y clásicos


Amal lució una creación clásica de Dior reforzada con guantes al codo, un homenaje al Hollywood de ayer. Pareja estelar.

Hasta los equipos más trendies de inspiración masculina

Narciso Rodríguez para Lorde y Lanvin para Emma. Me quedo con este segundo outfit que suma femineidad con ese moño increíble que hace las veces de cola. 

Estampas y bordados: piedras o plumas, todo vale para sumar valor a estas creaciones 

Valentino para la siempre bella Claire Danes. Muy buen juego de joyas y elegante el estilismo

Sutileza y clasicismo para Anna Kendrick en Monique Lhuillier 

Greer Grammer en un bello Lorena Sarbu que acompaña su frescura y delicadeza natural  

Blancos de alto impacto

Kate Hudson lo hizo de nuevo: volvió a demostrar que pisa la alfombra roja como ninguna. Lució su escultural figura en este Versace que remite a las clásicas creaciones de los 90's con esas transparencias y metales estratégicamente ubicados. En otras celebridades podría ser vulgar; en ella, simplemente perfecto!


Tres versiones en blanco, tres looks grandiosos

Michael Kors para Emily Blunt; Narciso Rodríguez para Julia Louis Dreyfus y un maravilloso Alexander McQueen en Salma Hayeck. Todas con impecable estilismo. 

Amarillo, lejos de la superstición, cerca del glamour

Una de las más bellas, Naomi Watts luciendo un fourreau Gucci increíble acompañado de ese collar Bulgari que quita el aliento. Ladeada por el bombonazo de Liev Schreiber, fueron de las parejas mas celebradas.

Leslie Mann en Kaufman Franco y Jenna Dewan-Tatum con un Carolina Herrera precioso. Ver clutchs en tonos bien contrastantes, una elección acertada y trendy

Esperaba más de ellas

Cada año lo decimos y repetimos otra vez, qué difícil es lucir el embarazo en la alfombra roja! Lamentablemente, para mí la bella Keira Knightley no pasó la prueba con esta creación de Chanel a la que le sobraba cuello y le faltaba charme...

El vestido es precioso, no lo niego, pero en comparación con sus apariciones del año pasado, para mí le faltó espectacularidad a Lupita; ustedes qué opinan?

Un sweater como al descuido y esa falda con drapeado extraño -creación de  Ralph Lauren- no es un outfit de esos a los que Robin Wright nos tiene aconstumbrad@s. Una pena.

Tina Fey había encontrado el camino al éxito en las alfombras rojas, pero puede que anoche haya retrocedido un par de casilleros luciendo este Antonio Berardi, no creen?

Lana del Rey parece mucho mayor en este vestido vintage by Travilla. No es que le quede mal, pero para mí le suma años y volumen

Demasiada piel al aire para una alfombra roja. Hace solo cinco meses que Rosamund Pike fue mamá y de seguro quería lucir su figura recuperada, pero esos laterales al descubierto restan elegancia y pueden ocasionar accidentes indeseables. 

Bien amig@s, hasta aquí mi review con podio incluído. Espero ansiosamente sus comentarios e impresiones; como decimos siempre, todo en moda es materia opinable y no hay palabras sagradas; en la variedad está el gusto. Si me preguntan, lo que se destaca en esta alfombra roja es el uso de escotes profundos, las transparencias y recortes que dejan bastante piel al aire, las texturas metalizadas y los bordados -piedras y plumas en su mayoría-, el color azul como una presencia firme y el estilo masculino-femenino que lenta pero inexorablemente va dejando de ser una provocación para convertirse en una opción posible y aceptada en estas galas. 
Que empiecen bien la semana, nos leemos:>

Sepan disculpar errores de tipeo u omisiones, suele sucederme cuando hago el post al mismo tiempo que un evento. Las páginas consultadas para esta publicación fueron: Just Jared, People, RCFA, E-online. Allí encontrarán mucha más data sobre éstas y otras celebridades en los Golden Globe 2015. 

viernes, 9 de enero de 2015

Maxi bolso, maxi uso

Hace unas semanas, la querida Lu Gagliardi me sorprendió regalándome el bolso "Margarita" de su última colección y desde entonces se ha vuelto imprescindible en mis looks...


Como recordarán, lo estrené en mi viaje a Buzios -ver acá-; pero les debía algunas ideas para lucirlo, aunque no resulta difícil porque ya no caben dudas de que el animal print leopardo vino para quedarse y se convirtió en un clásico, verdad? Veamos algunos looks urbanos y simples en los que el bolso aleopardado es el ítem destacado...


Y pensemos que se luce muy bien con cualquiera de estos calzados cómodos y citadinos

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Verdes -Carmen Steffens-, Negras -Alexandre Herchcovitch para Vía Uno-, Rojas -Michael Kors-, B&W -Alfonsina Fal- Estampadas -de Turquía-. 

O también en un look más sofisticado con tacos altos y cargando lectura très chic

Sandalias -Hermès-, Perfume -Gucci-, Gafas -Calandra-. 

Working girl: dentro de este bolso caben muchos libros, cuadernos y útiles de trabajo


Ideal para la fashionista que ama el mix de estampas; siempre informada y lista para tomar nota 

Sandalias -Andrea Bo-, Cuaderno -Ratón de biblioteca-, Lapicera -Mont Blanc-. 

"Margarita" también nos acompaña a la playa con glamour: chequeado: cabe la toalla!

Trikini -Class Life-, Sombrero -Lagomarsino, cortesía Mercedes Benz-, Gafas, Calandra-, Protector solar 50 -Avène-. 

¿No es genial este bolso? Su versatilidad permite sumarlo a varios equipos y estilos, es cómodo porque se puede cargar de cosas y tiene todas los detalles de calidad a los que Lu Gagliardi nos tiene acostumbradas: cuero legítimo, forro en gabardina fucsia, bolsillos interno y externo. Además es apto para todo el año, ya que la textura y estampa van muy bien en las cuatro estaciones. Un todo-terreno auténtico, no creen? 
¿Qué me dicen? ¿Les gusta? ¿Son tan fans del animal print como yo? Espero sus comentarios, amig@s; nos leemos hoy y todo el fin de semana, besos:>

miércoles, 7 de enero de 2015

Leí, leo, leeré edición 2015

Días pasados alguien me decía que estaba esperando el post de cada verano con lecturas recomendadas, y si bien yo no soy de las personas que eligen los libros según las estaciones, reconozco que en enero es cuando más leo. Así que si me siguen en mis cuentas de las redes sociales Facebook, Twitter e Instagram ya sabrán qué libros estuvieron entre mis elecciones últimamente y cuáles me esperan. Esta vez elegí presentar las lecturas acompañadas de bebidas que considero tienen que ver con el contenido o la atmósfera de cada libro. Espero que les gusten los collages que armé. Veamos.

LEÍ

Reinas Malditas, Cristina Morató


Si bien leí este libro en vacaciones de invierno, les debía una reseña y como sé que puede ser una alternativa para acompañar las tardes de verano, se me ocurrió incluirlo en la lista. Ya conocemos a la autora porque hemos hablado de ella acá y porque también dediqué varios posts - ver acá y acá- a su anterior libro, Divas rebeldes; se acuerdan? Bueno, en Reinas malditas las protagonistas son la emperatriz Sisí, María Antonieta, Cristina de Suecia, Eugenia de Montijo, Victoria de Inglaterra -de ella hablamos acá-, y Alejandra Romanov. Si bien yo soy profesora en Historia, reconozco que de varias de ellas no sabía casi nada, así que fue muy interesante espiar en esas vidas que, lejos de ser maravillosas y mágicas, encierran tristezas, traiciones variopintas y mucho dolor. Si les gustan las historias palaciegas, este libro es una excelente elección. Acompañé la foto con un exquisito earl grey de Fortum&Mason en una taza de Buckingham Palace. 

Principiantes, Raymond Carver


Me llevé este libro a Buzios y no me arrepentí. Se trata de un compilado de relatos que tienen por hilo conductor a personajes frustrados, en su mayoría solitarios, inmersos en densas atmósferas en las que una tensión agobiante parece siempre a punto de explotar. Algunos son espeluznantes, otros tristes, varios provocadores; pero en cada uno lo que prima es la pluma austera de Carver, un decir sin artilugios y con mucho conocimiento de las miserias humanas. Un espectador del infierno que relata el panorama que lo rodea y nos muestra el lado B del american dream. Más de una vez dejé el libro en la arena horrizada por alguna de las historias y otras veces tuve que interrumpir porque las lágrimas me impedían seguir. No sé si es lo mejor para el verano, pero estoy segura que leerlo es bueno para mirar la propia vida y pensar... El alcohol es un invitado de piedra en casi todos los cuentos, así que no podía faltar un buen whisky para acompañar a Raymond. 

El beso de la mujer araña, Manuel Puig


La argentinidad al palo: un clásico de nuestra literatura que no defrauda. Si al igual que yo no vieron la película, este libro l@s va a sorprender. La historia de dos presidiarios muy distintos entre sí y que por diversas razones deben compartir celda durante los años 70's es parte de la novela. Dentro del mismo relato se cuelan otros llenos de misterio, glamour y amores contrariados a partir de películas que Molina le narra a Arregui para escapar de la sordidez de la prisión y sumergirse en mundos tapizados en rasos y sedas, coloreados en tonos pastel y aromatizados con los más exquisitos perfumes. El beso de la mujer araña es una maravillosa historia con giros imprevistos y mucho del clima asfixiante de aquella época. El mate acompaña a los protagonistas en la cárcel resaltando la cultura rioplatense. 

La ladrona de vestidos, Natalie Meg Evans


Este libro fue uno de los regalos navideños que pedí, y Papá -o debería decir, Mamá- Noel me concedió. Se trata de una novela ambientada en París durante la década del 30 que narra la historia de Alix, una joven humilde que se gana la vida como puede; aunque eso signifique copiar vestidos de alta costura y vender esos dibujos para que sean reproducidos en el exterior. Me resultó muy interesante la descripción que hace la autora del métier de las couturiers de la época, la manera en que expone los pormenores de los grandes talleres y el proceso creativo de una prenda desde el boceto del diseño concebido por el modisto, hasta las pruebas o desfiles privados en su atelier para las clientas vip. Ahora bien, la historia es prometedora porque tiene giros policiales, intriga, romance y se despliega en un período histórico turbulento -guerra civil española, advenimiento del nazismo-, pero se va diluyendo y al final la resolución de algunos temas es floja o cuanto menos, descuidada. Párrafo aparte para los relatos de tipo erótico que además de innecesarios, se meten de prepo en la trama. Considero que ha sido una exigencia de la editorial -a las vistas del éxito de este tipo de literatura- y la autora cedió con desgano; si no no se explica la razón de ser. La elección del champagne obedece a que la protagonista disfruta bebiéndolo a discreción en la noche parisina.  

LEO

Milena o el fémur más bello del mundo, Jorge Zepeda Patterson


Este libro es regalo de Reyes y si bien empecé a leerlo ayer, aún no tengo demasiado para decir salvo que promete. La novela -ganadora del Premio Planeta 2014- se mete en la temática de la trata de personas en el convulsionado México actual. Prostitución, corrupción en las altas esferas del poder político y un periódico son componentes importantes de la trama que tiene a la supuesta rusa llamada supuestamente Milena como protagonista. Obviamente, elegí acompañar este libro con la bebida mexicana por excelencia, tequila.

LEERÉ

Plegarias atendidas, Truman Capote


Buscando en la librería un regalo me topé con la góndola de los booket, es decir los libros de bolsillo, y allí están los clásicos. De entre ellos me tentó Plegarias atendidas, el libro de Truman Capote que se publicó de manera póstuma. Al parecer allí se entrelazan historias de las celebridades del momento y la suya misma; algo que a los contemporáneos no pareció gustarle demasiado. Conociendo a este autor y el marco en que se despliega la historia, no han de faltar ni alcohol ni café.

Revistas Vogue y Elle Brasil


El picnic con amigas, una tarde relajada bajo la sombrilla o la sombra generosa de un árbol y la mejor lectura para hacernos compañía: revistas de moda y tendencia. Traje estas dos de Buzios y las voy leyendo de a poco, ya compartí acá mismo algo de Elle y en breve haré lo propio con Vogue. Mientras tanto, a seguir disfrutando del verano siempre con un libro a mano...


¿Qué me dicen de las lecturas que les propuse? ¿Algo más para recomendar? Me va a encantar sumar sus aportes, amig@s, así que no nos priven de sus sugerencias... Nos leemos e inspiramos entre tod@s; buen miércoles:>

lunes, 5 de enero de 2015

Effortless a la parisienne

Hace tiempo que Karina, una querida amiga, me pide que le dedique un post a Inés de la Fressange, la ex modelo franco-argentina que fuera ícono de la moda en los 80's y 90's encarnando la identidad moderna de Cocó Chanel, nada más ni nada menos... 


Así es, el entonces joven director creativo de Chanel, Karl Lageferld la ungió en ese trono cuando la eligió como musa inspiradora manteniéndose ese vínculo hasta fines de la década del 80 cuando rompieron relaciones.



De todas maneras, Inés siguió siendo una referencia obligada en pasarelas, editoriales, y el mundo de la moda en general; tanto que su rostro fue elegido para representar a Marianne, el icono de la República francesa.


No obstante la distancia con Karl, para la presentación de colección primavera-verano 2011, Inés, con entonces 53 años, se subió nuevamente a la pasarela del kaiser y demostró que entre ellos no hay rencores, sino respeto y mutua admiración. Y, una vez más, brilló con luz propia.

París, 2011

Lo cierto es que esta mujer que en el próximo mes de agosto cumplirá 58 años sigue siendo un icono de lo que se ha denominado la moda effortless, es decir aquello de vestirse bien sin esforzarse demasiado apelando a la simpleza y los detalles mínimos para personalizar los equipos diarios y demostrar, por si aún hiciera falta, que menos es más. 
Veamos algunas de sus elecciones e inspirémonos, porque son muy fáciles de lograr. ¿Cómo? Con ítems que todas tenemos en nuestros guardarropas. 

Chaqueta/ blazer + pantalón tobillero + chatitas

La síntesis del estilo urbano, apto tanto para la oficina como para una salida con cierto toque formal. En su caso, las infaltables chatitas Roger Vivier son un sello de fábrica, pero podemos reemplazarlas por slippers o simples ballerinas. Un secreto a voces, llevar arremangado el blazer resta formalidad y suma onda. 



Variaciones del mismo estilo: definir la silueta con un cinturón sobre la chaqueta o camisa, un tip ideal para cuerpos rectos que necesitan acentuar curvas. El pantalón pitillo o chupín a la altura del tobillo es elegante y chic, en caso de no ser muy altas, conviene sumar algo de taco; con stilettos es un combo ganador. Atentas a los refuerzos de estilismo que elige Inés: una boina y blusa con lazo realza el espíritu parisino del cual es referente, las pulseras doradas levantan una simple camisa de estampa vichy, un par de pendientes y cinturón con hebilla importante aportan femineidad a un outfit de inspiración masculina.


Elegancia no significa resignar comodidad parece decir Inés en estas elecciones que tienen a denim como protagonista. Jeans rectos, achupinados o levemente oxford acompañados de prendas básicas le otorgan frescura a sus looks más relajados.


He visto pocas imágenes en las que luzca vestidos de día; es evidente que la comodidad para ella está en llevar pantalones. No obstante, el clásico chemise o el infaltable y tan típico de Chanel, little black dress son dos de sus elecciones posibles. La ausencia de accesorios y el maquillaje mínimo refuerzan aquello de effortless, no creen? ¿Cómo lograrlo? Con un toque de máscara de pestañas, corrector de ojeras y un labial de tono delicado. Llevar el cabello prolijo ayuda y redondea un look correcto.


Y si de vestidos de gala se trata, vemos que Inés lleva el effortless a la red carpet sin problema alguno. Líneas lánguidas, con sutiles recortes -siempre destacando la cintura-, colores plenos, complementos justos y calzado bajo. Se la ve cómoda y elegante sin estridencias. 


Sin dudas, Inés de la Fressange es un ícono de estilo y conocedora de ello, nos brinda sus consejos en el libro La Parisina del cuál ya he hablado acá mismo, recuerdan? Y si hay una síntesis de lo que es su estilo y lo que pregona, esta imagen la representa: el trench como abrigo comodín, las gafas de sol y un pantalón clásico; nada más, nada menos...


Si desean conocer más de ella, l@s invito a que visiten su página en la que encontrarán novedades sobre su línea de accesorios y prendas, sus proyectos creativos y en colaboración con diferentes marcas. Y también pueden seguirla en su cuenta de Instagram
Espero que les haya gustado el post, que me cuenten qué opinan de ella, de su estilo y de lo que representa como parisina. A mí me encanta su manera de llevar la moda, ese charme innato que ha sabido combinar con el paso de las décadas y las tendencias sin perderse en el camino; creo que sin sin dudas es una referente del estilo que se puede lograr sin grandes esfuerzos, y sobre todo, sin invertir fortuna en las novedades del momento, no creen?
Buen comienzo de semana, nos leemos:>

viernes, 2 de enero de 2015

Moda, usos y costumbres en Downton Abbey

Acabo de empezar a ver la 5ta. temporada de la consagrada serie Downton Abbey. Confieso que disfruté de las anteriores cuatro durante el año pasado. Seguramente much@s de ustedes ya la conocen o saben de qué trata. Es la vida de la familia Crawley compuesta por Lady Violet Grantham, condesa Viuda y madre de Lord Robert Grantham, la esposa de éste, Cora y sus tres hijas. La fría y cautivante hija mayor, Mary; una sufrida hija del medio, Edith; y la menor; la vivaz y bella Sybill. 


El ala inferior de Downton es territorio de la servidumbre con Carson a la cabeza, como el mayordomo fiel; Mrs. Hughes, ama de llaves discreta; las doncellas Sarah y Anna -acompañan y ayudan a las mujeres de la casa-, Bates, el valet -ayuda de cámara del Lord-, los lacayos Thomas y William, la cocinera simpática Mrs. Patmore y su ayudante, Daisy. 


Más allá de la ambientación impecable y del vestuario increíble, lo que la hace realmente fascinante -al menos para mí- es el guión sin fisuras y esa mirada entre sociológica y antropológica de las clases sociales en la Inglaterra de comienzos del siglo XX. Dos mundos simétricos en donde los códigos establecidos son casi imposibles de quebrantar, un universo de convenciones que levantan barreras tan invisibles como sólidas no sólo entre la nobleza y sus servidores, sino y sobre todo entre miembros del mismo estrato social; un escenario donde las jerarquías -sean aristocráticas o de rango en el servicio- están a la orden del día y se hacen respetar con rigor casi marcial. El cuidado trabajo de reconstrucción hace que podamos espiar en una realidad para nosotr@s tan lejana -no sólo en el tiempo sino sobre todo en cuanto a tradiciones-. Así podemos ver cómo eran los tratos entre miembros del mismo sector, los desprecios a quiénes no ostentaban titulo alguno, la decadencia lenta pero inexorable de un sector social -la aristocracia nobiliaria- y el cambio en usos y costumbres. Asistimos a transformaciones en el rol de la mujer y sus correlatos en el vestuario. Veamos. A comienzo de la serie, ambientada en 1912, las mujeres vestían con opulentos y ornamentados trajes. Las cenas -siempre de gala en la mansión- imponen un código indumentario incuestionable: frac para los caballeros, vestidos de gala para ellas. 


Joyas, guantes hasta el codo y trabajados peinados realizados por las expertas doncellas forman parte del outfit para las cenas. 



Los trajes de día, si bien más simples, no dejan de expresar el rango social y la moda de la época: líneas lánguidas, faldas poco voluminosas, ausencia de corset. 




Dentro del grupo de las hijas, Sybill es la más vanguardista y lo demuestra eligiendo para una velada, esta particular creación de Poiret que muestra la tendencia "pantalones de harem" impuesta por el diseñador en esa época:


Las temporadas van marcando el cambio de época hilvanando las historias de esta familia en la Historia inglesa y así se atraviesa la Primera Guerra Mundial y se evidencian ciertos cambios en las costumbres y lógicamente, en la indumentaria. Los años 20's se ven reflejados en las elecciones de las damas de Downton: sus trajes cortos, línea H, los peinados a la garçone y las perlas:







Además de ser fascinante la reconstrucción de época en cuanto a ambientación y vestuario, resulta encantador apreciar en detalle los usos y costumbres de entonces. Viendo la serie se puede aprender sobre las normas y reglamentaciones de la servidumbre -el respeto hacia el mayordomo y el ama de llaves, las jerarquías y quehaceres de los lacayos y las doncellas o mucamas, los rangos y competencias en la cocina-; así como las de los nobles -solo las mujeres casadas de la casa pueden desayunar en el dormitorio, todos deben esperar al "gong" del mayordomo para bajar a cenar al comedor, los caballeros se reúnen en la biblioteca a fumar y beber luego de comer y las damas en su salón especial a la espera de que ellos se les unan para departir un momento-. Realmente es como viajar en el tiempo y espiar por la mirilla la vida de este particular grupo de personas. 


A mí me pasa que viendo la serie me dan ganas de moverme como las chicas Crawley, copio sus mohines y hasta el acento atildado de las inglesas de entonces. Y justo cuando creía que era la única a la que le pasaba eso, me encontré con un capítulo de la comedia How I met your mother en el cual Ted, uno de los protagonistas, toma el té con vajilla de porcelana viendo una serie que remite a Downton pero con otro nombre y se comporta tal y como yo... Se ve que es parte de lo que el show genera en sus fans, no?


Y ustedes qué me dicen, les gusta Downton Abbey tanto como a mí? ¿Tienen algún personaje favorito? Yo me declaro fan de Mary, porque pese a su temperamento variable y la ya dicha frialdad expresa el equilibrio justo entre convencionalismos y rebeldía. Del piso de abajo, soy del team Anna y Bates, aunque Carson y Mrs. Hughes también me pueden. Pero por sobre todo, amo el sarcasmo, la ironía y los clichés de Lady Violet Grantham; una increíble Maggie Simith que con solo un revoleo de ojos dice más que mil palabras.


Aguardo sus comentarios, amig@s, nos leemos como siempre en este comienzo del 2015. Besos:>