lunes, 20 de marzo de 2017

Baile de máscaras en B&W para celebrar los 50 años de Iturrioz

Hace unos días tuvo lugar en Buenos Aires lo que podríamos llamar -sin temor a exagerar- el evento del año. El arquitecto, ambientador y socialité Javier Iturrioz decidió festejar sus 50 años a lo grande y desde fines de enero nos hizo a llegar a sus invitad@s las pistas para entrar en clima de lo que sería la esperada celebración. 


Inspirado en el baile de máscaras que hiciera Truman Capote con motivo de sus 50 años, Javier replicó a modo de homenaje la invitación y hasta el menú de la fiesta -delicias todas a cargo de los Petersen-.



La locación elegida no podría haber sido mejor, el esplendor del Palacio Sans Souci estuvo a la altura del evento embellecido aún más con la decoración a cargo de Javier y equipo.




Al llegar, todo el mundo esperaba pacientemente en fila para felicitar a Javier quién disponía de varios fotógrafos para registar el saludo con cada invitad@ frente a una impresionante pared de rosas y camelias de papel.


Con su madre; Bibi Green

 Pilar Casares, Javier y yo

  Pepa Vizcayno y su hija África -ambas con vestidos Valentino- Ana Soriano by De la Renta 

Con Justo Saavedra y su esposa, Julieta Kemble by Carolina Herrera


 Patricia y Rossella della Giovampaola, las reinas indiscutidas de la noche. Ambas damas vestidas por De la Renta

Laurencio Adot by Gucci - Amelia Sabán -Ménage á trois- y Martín Mazzei

Javier con su sastre, y amigo de la casa, Nicolás Zaffora 

Magali Auger by Bomparola -  Andrea Frigerio por Ménage à trois. 

Al llegar, una música que remitía a los años 50/60´s acompañaba el clima de este Masquerade ball haciéndonos sentir parte de un momento único e irrepetible. Y cuando comenzó el dancing, nadie se quedó fuera de la pista que vibró al ritmo de los DJs Puli Demaría y Chule Bernardo. 



Con mi amiga Pili no paramos ni un minuto; bailamos y disfrutamos de las instalaciones del palacio y de la calidez del anfitrión hasta bien entrada la madrugada.

Pilar fue vestida por Pía Carregal, y yo lucí vestido de Las Oreiro. A ambas nos maquillaron en Chanel Galerías Pacífico. 

El clutch que llevé es de Belona Bags y el collar, Matuca Accesorios. Completé el dress code con máscara tipo veneciana by Betina Juliano -quién realizó varias de las que llevaron hombres y mujeres del evento-. 

Fotos gentileza Javier Iturrioz 

Y así pasó una noche mágica de la que todo Buenos Aires quiso participar y 500 invitad@s pudimos disfrutar. En los días subsiguientes, en cada evento que nos cruzábamos con alguno de los presentes en la fiesta, el comentario era el mismo: "qué increíble estuvo este cumpleaños". Creo que la buena energía y el cumplimiento a rajatabla de las premisas -traje de gala, blanco y negro + rigurosa máscara- por parte de tod@s se debe a la calidez y don de gentes de Javier, un justo merecedor de todo lo que recibe. 
Durante la fiesta fui compartiendo videítos en las stories de Instagram y varias personas me pedían más detalles y momentos. Así que para ell@s especialmente va el post, espero que les haya gustado esta review del festejo. Aguardo sus comentarios y opiniones, como siempre. 
Buen comienzo de semana!

miércoles, 8 de marzo de 2017

Libertad, igualdad, fraternidad; la mujer en debate

Seguramente se preguntarán qué tiene que ver el lema de la Revolución Francesa con el debate sobre la mujer justo en un día como hoy, 8 de marzo. Aunque a simple vista no lo parezca, para mí ambas cuestiones están relacionadas. Veamos...
Hace unos días leí una nota sobre las polémicas que despertaron un par de decisiones que tomó Emma Watson en su vida: interpretar a la heroína de Disney, Bella; y posar semidesnuda para la revista Vanity Fair. 


Ver  nota completa acá 

En dicho artículo se exponen los argumentos de críticos y feministas que la acusan de contradictoria por vestir los trajes de una princesa de cuentos de hadas siendo defensora de otro tipo de mujer y por desvestirse en su vida personal. La voz más encendida es la de la periodista Julia Hartley-Brewer quién la señala por traicionar la causa que tanto ha defendido sobre el uso masculino de la imagen de la mujer. Ante la catarata de tuits y opiniones negativas en las redes sociales, la actriz salió a defenderse usando dos palabras que me remitieron al lema del título del post; ella habla de libertad e igualdad para que las mujeres hagan lo que quieran y sean tratadas como iguales en todos los ámbitos de la vida. 

Ver nota completa acá 

Lejos de querer tomar partido por Emma Watson o encolumnarme detrás de ella -no viene al caso entrar en la polémica-; prefiero ir más lejos. Este tema refrescó una reflexión que me ronda hace un tiempo: las mujeres somos implacables entre nosotras. Como si no bastara estar en la mira de la sociedad por lo que hacemos, cómo lo hacemos, qué prendas vestimos, cómo nos movemos, el cuerpo que lucimos (o escondemos de la mirada tirana de nuestras congéneres) y tantas cosas más, resulta que tampoco se pueden tomar decisiones libremente sin que queden expuestas al escrutinio de miles de ojos y deditos levantados que están como a la espera del presunto (o efectivo) error para caer con todo el peso de una LEY que no se sabe hasta qué punto los acusadores cumplen. 

Abogo por un mundo en el que las mujeres puedan decidir con libertad dónde trabajar (o que papel interpretar en el cine), en el que puedan tener compromiso social y a la vez hacer uso libre de su imagen y de su cuerpo luciendo prendas que les gusten, desnudándose cuando lo deseen; engordando o adelgazando según su voluntad (o condición física) y que ello no sea motivo de escarnio público (como sucedió con Beyoncé y Lady Gaga en los últimos shows del Super Bowl donde fueron despellejadas por las siluetas que lucieron). 
Abogo además porque haya igualdad de oportunidades y de remuneración; que se valore la capacidad femenina más allá de la estética y que se termine con la tiranía de la eterna juventud como pasaporte al éxito. 
Y sobre todo, abogo por la FRATERNIDAD entre nosotras; que realmente seamos hermanas en la lucha, que dejemos de crucificarnos públicamente por todo, señalándonos, estigmatizándonos, etiquetándonos... A diario vemos cómo en las redes sociales se suceden las críticas, parece que ser "ácida" o "frontal" es la que va, entonces en ese afán por ganar adeptos -gente tan o más frustrada que las perpetradoras de escarnios- cada minuto se sube más la apuesta para destruir a otra/s sin piedad. Entonces, todo lo que debería ser materia opinable -porque la variedad de opiniones enriquece la mirada del mundo- es materia criticable; todas tienen un dedito acusador para señalar como en Salem a las condenadas por el pecado de turno: mostrar su cuerpo, vestirse como se le antoja, engordar sin culpa, adelgazar porque sí, entrenar como atleta o echarse en la playa sin más; todo es objetable; y lo peor, la voz cantante la llevan otras mujeres. Así que a esas mujeres les digo: no me vengan hoy con el cartelito "ni una menos" o fotografiadas vestidas de negro en apoyo al reclamo cuando son las primeras en apedrear con palabras hirientes a otras. La violencia "intragénero" es inadmisible. 


Espero que se abra el debate aquí o en las redes satélites del blog para que sumemos opiniones y pensamientos a este post que busca acompañar un cambio de paradigma que parece estar teniendo lugar aunque de manera un tanto lenta. 
Ayudémonos como mujeres para poder gozar de lo que con tanta sangre se pudo conseguir: LIBERTAD, IGUALDAD, FRATERNIDAD.